CALIDAD EN GOTAS



sábado, 3 de julio de 2010

Maximizando la calidad

La calidad humana se refleja directamente en la excelencia y calidad profesional!

No podemos pensar en términos de calidad sin pensar en términos de procesos, sistemas. Y todos ellos, aunque tecnológicamente gestionados y aplicados, se basan en la acción humana, por lo tanto, están sujetos a sus peculiaridades, defectos y virtudes.

Por lo tanto, cualquier enfoque de calidad debe considerar, en primer lugar, el elemento humano, que elabora, desarrolla y/o realiza determinadas funciones, todas vitales dentro de una organización.

La calidad humana se puede tratar en tres aspectos básicos desde la perspectiva del relacionamiento procesal:

o El nivel de calidad alcanzado en las relaciones intrapersonales (o el individuo consigo mismo)
o El nivel de calidad alcanzado en las relaciones interpersonales (el individuo con los demás)
o El nivel de calidad alcanzado en sus relaciones corporativas (el individuo con la empresa en su totalidad)

Hay una especie de triada de las relaciones de calidad, integrada por:

1. Personas
2. Percepciones y
3. Procesos

Calidad es la resultante de la ecuación: Personas Percepciones Procesos

Las particularidades de las personas: su personalidad, su carácter, temperamento, sus antecedentes, componen un todo. Es del equilibrio de este ser integral que depende, en última instancia, todo el proceso de calidad. Si queremos más calidad, tenemos que ampliar la capacitación de las personas, ampliar su percepción y/o mejorar los procesos.

El cambio en una de las variables también determinará un cambio en las demás. Considere lo siguiente:

Para cambiar la percepción de una persona, tenemos que considerar: su cultura, sus creencias, valores y experiencias. Si le proporcionamos una experiencia altamente significativa, esta experiencia (una vez vivida) cambiará las opiniones que tenía a priori (incluyendo los prejuicios) con respecto a una determinada actividad, persona o proceso.

Una cosa es el concepto, otra es la experiencia. Y esto es fundamental!

Es queja común de los gerentes y supervisores que los equipos y/o empleados no hacen exactamente lo que debe hacerse o lo que se esperaba que hicieran. ¿Dónde está el problema?

Concepto presentado no es lo mismo que concepto vivenciado: si no creamos los mecanismos para la internalización de un concepto como parte de la cultura de un individuo, el lo reconocerá, más no lo aplicará!

Al cambiar su percepción, cambia la relación de este profesional con las otras personas que conforman su universo de trabajo, y lo mismo sucede en su relación con los procesos.

Es fácil entender esto: observe las campañas de prevención de accidentes y enfermedades!

Considerar de forma teórica los accidentes de tránsito no reduce significativamente las estadísticas de accidentes. Después de todo, ¿dónde está la experiencia? Cualquiera que haya pasado por un accidente, este sí comprenderá mejor la situación y buscará de manera eficaz evitar que le vuelva a suceder lo mismo. Esa es la experiencia.

Para cambiar las percepciones de una persona y alinearla a la óptica de la calidad es necesario proporcionarle experiencias, ponerla en contacto con hechos y situaciones reales.

Ocurre igual si usted presenta a alguien un nuevo proceso. La tendencia casi siempre será la de mantener el antiguo proceso ya conocido. No genera ansiedad, ni el esfuerzo del nuevo aprendizaje. Entonces, ¿Cuándo nos interesa lo nuevo?

Cuando experimentamos y nos damos cuenta que nos da más placer, que facilita nuestro trabajo, el costo del esfuerzo de un nuevo aprendizaje es mucho menor que los esfuerzos que trae consigo el nuevo proceso.

Si no somos capaces de hacer que el individuo experimente eso, no podremos motivarlo para que lo intente.

La interacción entre las personas no es diferente:

Un gerente, un supervisor debe conocer la función de sus subordinados, hasta el punto de llevarlas a cabo tan bien o mejor que ellos, así tendrá el poder de la experiencia y la fuerza del ejemplo!

Cuanto más una persona expanda sus horizontes, incorpora nuevos conocimientos y trabaje sus conflictos, mejores serán los resultados de su trabajo y sus interacciones. Todo trabajo se puede mejorar.

Trabajar al ser humano de una manera integral es el camino para ampliar los niveles de calidad en todos los ámbitos de la vida.

Aplique:

o La fuerza del argumento (el poder de la verdad)
o El poder del ejemplo (muestre lo que es posible y cómo es posible)
o Transforme conceptos en experiencias (promueva el encuentro entre la teoría y la realidad)
o Ayude a la gente a ser feliz. Colabore con su vida personal.
o Y ellos le responderán con más, mucho más calidad.

• TÍTULO ORIGINAL: Maximizando a Qualidade
Autor: Carlos Hilsdorf
Publicado: 01/06/2010
• FUENTE: Portal Qualidade Brasil
http://www.qualidadebrasil.com.br
• TRADUCCIÓN DEL PORTUGUÉS: José Manuel Sarmiento M.

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