CALIDAD EN GOTAS



jueves, 10 de septiembre de 2009

Las unidades rechazadas y su costo

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Un porcentaje elevado de unidades rechazadas a menudo conduce a una sobreproducción inútil de la empresa, y se traduce en un incremento del trabajo de la mano de obra, del abastecimiento, un “stock” mayor de materias primas y tiempo de máquina utilizada únicamente para fabricar nuevas unidades a fin de sustituir a aquellas que fueron rechazadas. Esta sobreproducción implica inversiones no rentables. El incremento de la inversión en la gestión de la Calidad, aumenta la rentabilidad al disminuir los rechazos en las líneas de producción.

A menudo se observa en la gerencia de ciertas organizaciones una actitud cómoda y tolerante ante los altos niveles de unidades defectuosas rechazadas en la línea de producción, conducta inadecuada que usualmente "percola" a los niveles inferiores. La razón principal es porque existe la posibilidad de reciclar estos productos defectuosos, realizar retrabajos o reclasificar el producto no conforme. Lo que no se visualiza claramente es que, una vez elaborado el producto, éste ha consumido recursos y reciclarlo o retrabajarlo genera costos adicionales y, en el caso de una reclasificación, se reduce el valor del producto y por ende, baja su precio.

Ejemplos como éstos tienden a desmentir que los costos de Calidad constituyen una carga financiera suplementaria para la Organización. Más bien, pueden ser una inversión rentable al permitir identificar las pérdidas por mala calidad y determinar su impacto en las ganancias, para que se puedan tomar entonces las acciones apropiadas que permitan minimizarlas.



El reciclaje es útil en la medida que se aplique para aprovechar al máximo los componentes de las unidades defectuosas rechazadas,pero debería tenerse claro que el sto de los productos elaborados con material reprocesado es superior al costo de una unidad fabricada bien a la primera vez. En el caso de los servicios pasa igual cuando debemos realizar de nuevo la prestación del servicio de manera parcial o total. Phillip Crosby afirmaba: "los errores no son inevitables. Nuestra actitud tolerante es lo que permite que éstos ocurran". Y, esta actitud puede cambiarse si en nuestras mentes estamos conscientes de la importancia de realizar las cosas bien desde la primera vez.

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